Voy a intentar explicar esto de una forma comprensible. Espero que los lingüistas me perdonéis, pero intento que nos entiendan. Espero que los lectores no lingüistas también me perdonéis, estoy intentando ser entendida.
En un principio, el lenguaje comúnmente llamado indoeuropeo tenía dos géneros (digo esto porque aún no tenemos claro en qué fase del desarrollo del indoeuropeo se creó el género femenino): animado e inanimado . Ese sistema con dos géneros funcionaba hasta que apareció el género femenino (no tenemos muy claro el porqué y sobre ello no voy a hablar ahora). A partir de ahí, el género animado pasó progresivamente a masculinizarse y usarse como género por defecto, opuesto al nuevo género femenino. Los antiguos nombres animados ahora eran masculinos, y las cosas que podían ser femeninas eran progresivamente feminizadas con nuevas terminaciones. Fue la necesidad del femenino la que desencadenó ese fatídico incidente (léase con ironía, por favor) que es la divisón del género masculino y femenino en las lenguas indoeuropeas. El género inanimado fue considerado género neutro. Al ser el más antiguo género animado, el género masculino fue considerado el género por defecto, eso significaba que a la hora de generalizar se usaba dicho género, más que nada por desconocimiento: si no sabías cómo construir una palabra de algo animado, las terminaciones más antiguas y por tanto las más arraigadas en la mente de los indoeuropeos eran las del género masculino, o sea, animado. Esta característica implicaba e implica que el femenino era el género marcado. El femenino, aún hoy día, tiene unas desinencias propias y específicas, para hablar en femenino hay que usar un género especial. El masculino, por otro lado, es el género por defecto, el género sin género, una cosa neutral sin marca alguna, un género neutro dentro de las cosas animadas.
Y, ¿Qué pasó con esos tres géneros? Más después del salto: Continuar leyendo »